La
planicie costera corre paralela al Mediterráneo y está formada por una costa arenosa bordeada por fértiles campos agrícolas que se internan hasta 40 km. al interior del país. En el norte, la costa se ve interrumpida por escarpados riscos de piedra arenisca y cal que caen sobre el mar.
La planicie costera alberga a más de la mitad de los 5,9 millones de habitantes de Israel, e incluye importantes centros urbanos, puertos de aguas profundas, la mayor parte de la industria nacional y gran parte de su agricultura y de sus instalaciones turísticas.
Varias
cadenas montañosas recorren el país a lo largo. En el noreste, los paisajes basálticos de las Alturas del Golán, formados por erupciones volcánicas, dominan el Valle del Jula. Los montes de la Galilea, principalmente compuestos de piedra caliza y dolomía, alcanzan una altura de 500 a 1.200 metros sobre el nivel del mar. Pequeñas corrientes de agua permanentes y una precipitación pluvial relativamente alta, mantienen la zona verde durante todo el año. Los habitantes de la Galilea y del Golán, cerca del 17% de la población, se dedican a la agricultura, a empresas relacionadas con el turismo y a la industria liviana.
El
Valle de Jezreel, que separa las montañas de la Galilea de las de Samaria, es la zona agrícola más rica de Israel, cultivada por varias comunidades cooperativas (kibutzim y moshavim). Los ondulados montes de Judea y Samaria presentan un mosaico de cumbres rocosas y valles fértiles, salpicados de plantaciones centenarias de plateados olivos. Las laderas escalonadas en forma de terraza, ya cultivadas desde los tiempos antiguos, han pasado a ser parte natural del paisaje. La población se concentra principalmente en pequeños centros urbanos y grandes pueblos.
El Néguev, que constituye aproximadamente la mitad de la superficie del país, está habitado solamente por el 8% de la población, que en su mayoría vive en la parte norte y se basa en una economía agrícola e industrial. Más al sur, el Néguev pasa a ser una zona árida caracterizada por montes bajos de piedra arenisca y llanuras, y abunda en quebradas y wadíes en los que los aluviones invernales frecuentemente provocan inundaciones. Continuando hacia el sur, esta región da lugar a un área de lisos y escarpados cráteres y planicies rocosas, en la que el clima es más seco y los montes más altos. Tres cráteres provocados por la erosión, el mayor de los cuales tiene aproximadamente 8 km. de ancho por 35 km. de largo, penetran profundamente en la corteza terrestre, dejando a la vista una amplia gama de colores y tipos de roca. En el extremo sur del Néguev, cerca de Eilat en el Mar Rojo, hay empinadas cumbres de granito gris y rojo, cortadas por profundas gargantas y riscos con coloridos y radiantes estratos de arenisca bajo el tórrido cielo.
El
Valle del Jordán y la Aravá, que se extienden a lo largo del país por el este, son parte de la gran depresión sirio-africana que agrietó la corteza del globo terráqueo hace millones de años atrás. La parte septentrional es extremadamente fértil; la parte sur es semi-árida. Agricultura, pesca, industria liviana y turismo constituyen las principales fuentes de ingreso de esta zona.
El río Jordán corre de norte a sur a lo largo de esta depresión, descendiendo más de 700 m. en el curso de su ruta de 300 km. Alimentado por torrentes del Monte Hermón, el río continúa por el fértil Valle del Jula hasta el Lago Kinéret (Mar de Galilea) y prosigue serpenteando a lo largo del Valle del Jordán hasta desembocar en el Mar Muerto. Aunque su caudal crece en la estación lluviosa, el río por lo general es bastante angosto y vadeable.
El Lago Kinéret, protegido por los montes de la Galilea y del Golán, se encuentra a 212 m. bajo el nivel del mar y tiene 8 km. de ancho por 21 km. de largo. El Kinéret es el mayor lago de Israel y sirve como la principal reserva hídrica del país. A lo largo de sus costas hay algunos importantes sitios históricos y religiosos, así como comunidades agrícolas, empresas pesqueras e instalaciones turísticas.
La Aravá, la sabana de Israel, comienza al sur del Mar Muerto y se extiende hasta el Golfo de Eilat. La adaptación de sofisticadas técnicas de cultivo a condiciones climáticas en las que la precipitación anual promedio es menos de 25 mm. y en verano las temperaturas alcanzan los 40 grados centígrados, ha hecho posible producir frutas y verduras fuera de estación, principalmente para la exportación. El subtropical Golfo de Eilat, conocido por sus aguas azul profundo, sus arrecifes de corales y su exótica fauna marina, se encuentra en el extremo sur de la Aravá.
El Mar MuertoEl Mar Muerto, el punto más bajo de la Tierra, aproximadamente a 400 metros bajo el nivel del mar, se encuentra en el extremo sur del Valle del Jordán. Su agua, que cuenta con el más alto nivel de salinidad y de densidad en el mundo, es rica en potasio, magnesio y bromo, así como en sal de mesa y sal industrial. El ritmo natural de recesión del Mar Muerto se ha acelerado en los últimos años, debido a su alta tasa de evaporación (1,6 m. al año) y a los proyectos de desviación en gran escala realizados por Israel y Jordania para responder a sus necesidades hídricas, que han provocado una reducción del 75% en cantidad de agua que ingresa al mar. Como resultado de ello, el nivel de las aguas del Mar Muerto ha bajado en aproximadamente 10,6 m. desde 1960. Se está estudiando un proyecto para unir el Mar Muerto con el Mediterráneo por medio de un canal y un sistema de bombeo, que puede ayudar a que el Mar Muerto recupere sus dimensiones y nivel naturales.